Señor y dador de vida

Comentario sobre la carta encíclica de S.S. Juan Pablo II sobre el Espíritu Santo en la vida de la Iglesia y del mundo
No cabe duda de que esta encíclica del papa Juan Pablo II es el documento más importante que haya sido escrito por el Magisterio de la Iglesia en los últimos veinte siglos sobre el Espíritu Santo.
Señor y dador de vida
Sello: Lumen
ISBN: 950-724-483-2
Páginas: 256
Año: 1995
Autor: Eduardo Basombrío
Disponibilidad: Agotado
Precio: u$5,50
Cant.:  

No cabe duda de que esta encíclica del papa Juan Pablo II es el documento más importante que haya sido escrito por el Magisterio de la Iglesia en los últimos veinte siglos sobre el Espíritu Santo. Ni la breve encíclica de León XIII, Divinum illud munus (1897), dedicada enteramente al Espíritu Santo, ni la de Pío XII Mystici Corporis (1943), que presenta al Espíritu Santo como "principio vital de la Iglesia", alcanzan la extensión, la profundidad y la riqueza de esta encíclica que nos llena de alegría. En esta encíclica hallamos sin duda alguna la "nueva profundización de la doctrina sobre el Espíritu Santo", y aquel "estudio nuevo" que pidiera Pablo VI para la Iglesia como "necesario complemento del Concilio" (Aud. 6/6/73). Así lo propone Juan Pablo II en esta encíclica, lo cual le da un matiz más a la autoridad que ya tiene una encíclica por sí misma. Ciertamente "El Espíritu Santo es la fuente y fuerza dinámica de la renovación de la Iglesia" (DV, 2) pedida por el Concilio a todos los católicos, tanto clero como laicos. Este comentario se enriquece con otros documentos del papa Juan Pablo II sobre el Espíritu Santo y los carismas; trata de sacar conclusiones prácticas y llevar al lector hacia la vida en el Espíritu Santo, que nos hace contemplativos y, por lo tanto, nos capacita para el testimonio y la edificación de la Iglesia según el plan de Dios.

Indice
Indice
Presentación 9
Introducción 13

Primera parte. El Espíritu del Padre y del Hijo dado a la Iglesia 27
I. Promesa y revelación de Jesús durante la cena pascual 29
II. Padre, Hijo y Espíritu Santo 44
III. La donación salvífica de Dios por el Espíritu Santo 50
IV. El Mesías ungido por el Espíritu Santo 58
V. Jesús de Nazaret, "elevado" por el Espíritu Santo 68
VI. Cristo resucitado dice: Recibid el Espíritu Santo 78
VII. El Espíritu Santo y la era de la Iglesia 90

Segunda parte. El Espíritu que convence al mundo en lo referente al pecado 107
I. Pecado, justicia y juicio 109
II. El testimonio y los efectos del día de Pentecostés 115
III. La realidad originaria del pecado 124
IV. El Espíritu que transforma el sufrimiento en amor salvífico 139
V. La sangre que purifica la conciencia 148
VI. El pecado contra el Espíritu Santo 161

Tercera parte. El Espíritu que da la vida 173
I. Cristo concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, motivo del Jubileo del año 2000 175
II. Motivo del Jubileo: se ha manifestado la gracia 182
III. El Espíritu Santo en el drama interno del hombre 192
IV. El Espíritu Santo fortalece al hombre interior 206
V. La Iglesia, sacramento de la unión íntima con Dios 224
VI. El Espíritu y la Esposa dicen: "¡Ven!" 238

Conclusión 249 

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